Propagación de Plantas Suculentas

Las plantas suculentas son, en general, sencillas de propagar y podemos hacerlo mediante semillas (reproducción sexual) o mediante esquejado (reproducción asexual).

Reproducción sexual

Este tipo de reproducción implica que las plantas emitan flores y sean polinizadas (de forma natural o manualmente). Una vez recolectemos las semillas podemos almacenarlas hasta la temporada de siembra, momento en el cual les proporcionaremos las condiciones adecuadas para su germinación. La época más adecuada para sembrar semillas de suculentas será en primavera, así y a pesar de su lento crecimiento, llegarán con un buen tamaño al invierno y podrán soportar el frío. En este vídeo te muestro paso a paso la siembra de semillas de cactus y otras suculentas:

Transcurrido un año desde que germinaron las semillas de cactus realizaremos su primer trasplante:

Reproducción asexual

El esqueje (de hoja o tallo) es el caso más típico de reproducción asexual. Las nuevas plantas obtenidas por esquejado serán clones de la planta madre.

Reproducir suculentas por esqueje de tallo

Consiste en cortar un trozo de tallo y enraizarlo con el fin de obtener una nueva planta. En este vídeo te cuento todo lo que debes saber para esquejar con éxito tus plantas suculentas:

Gracias a las reservas de agua que poseen en sus tejidos carnosos, las hojas o tallos de plantas suculentas pueden permanecer durante bastante tiempo sin deshidratarse. Este hecho facilita enormemente el enraizado.

Propagar plantas suculentas mediante esqueje de hoja

El esqueje de hoja consiste en tomar una hoja y proporcionarle las condiciones adecuadas para que enraíce y emita un nuevo tallo. Para ello sigue los siguientes pasos generales.

  • Escoge hojas sanas y sepáralas sin dañar la zona de unión con el tallo.
  • Dejar secar la herida durante varios días (1-3). De esta manera cerrará la herida y evitaremos la entrada de patógenos.
  • Utilizar sustrato nuevo para colocar los esquejes. También puedes tomar uno ya usado y desinfectarlo. Las hojas deberemos colocarlas en la superficie del sustrato, levemente semienterradas.
  • Mantén el sustrato húmedo pero no excesivamente mojado.
  • Coloca las hojas en un lugar muy bien iluminado, pero mejor sin sol directo al principio.
  • Cuando hayan enraizado y tengan un brote de un par de centímetros, ya podemos empezar a disminuir los riegos e ir acostumbrándolas poco a poco al sol.